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lunes, 15 de abril de 2013

Trance: Danny Boyle vuelve a sus orígenes


Danny Boyle es una de mis debilidades cinéfilas, en parte porque sus dos primeras películas tienen lugar en Edimburgo, una ciudad a la que le tengo tremendo cariño, y en parte porque es uno de los pocos directores que saben utilizar el estilo de los videoclips para contar una historia. Creía que con el oscar se me iba a achaparrar y hacer películas noñas, pero ya demostró que no iba a ser el caso con 127 horas (2013). Con Trance (2013) se vuelve a reunir con el guionista John Hodge, autor de los guiones de sus cuatro primeras películas, y vuelve a rodar en Reino Unido. Y para mi deleite personal, el protagonista (James McAvoy) vuelve a tener acento escocés.

La película también me daba buena espina, porque además de Hodge, el co-guionista y autor de la historia es Joe Ahearne, guionista de los mejores episodios de Doctor Who con Christopher Eccleston. El tráiler de la película tiene un aire psicodélico que recuerda a los viajes de Trainspotting (1996) y el surrealismo de Una Historia Diferente / Vida sin Reglas (A Life Less Ordinary, 1997). 


La premisa de utilizar la hipnosis para recordar los detalles del robo de un cuadro podría haberse desarrollado como si fuera una película televisiva a la hora de la siesta. Pero no. Trance es la (relativa) sorpresa más agradable que me ha dado una pantalla de cine en los últimos meses. La manida frasecita de "nada es lo que parece, uuuuh" está estupendamente llevada, gracias al soberbio reparto, McAvoy, Vincent Cassel y Rosario Dawson, que podría sostener la película ella solita. 

Los primeros minutos de la película dan la impresión de que el protagonista es un primo de Renton, el protagonista de Trainspotting, con la cínica narración en primera persona que nos prepara para el resto de la película. Desde el momento en el que aparece Dawson, el estilo visual toma tintes surrealistas y la trama se complica. Hacia la mitad de la película empecé a preocuparme por cómo se resolvería el meollo, temerosa de que todo se explicara de manera peregrina como al final de Psicosis (Psycho, 1960). Pero la trama está en excelentes manos, y se resuelve a ritmo de la música de Underworld de tal manera que Philip K. Dick estaría orgulloso.

Aunque a algunos el argumento les ha parecido demasiado complicado, y los hay que no soportan el estilo videoclipero de Boyle. El cóctel de Boyle haciendo una película de suspense con tintes de pseudo-ciencia ficción alegra a mis pupilas y tímpanos cinéfilos. 


martes, 7 de agosto de 2012

Indomable: Una película para madres e hijas

Indomable (Brave, 2012), Valiente en Latinoamérica, es una película que está hecha para mí, como si fuera de encargo. Pixar a la cabeza (aunque me negué a ver Cars 2), la protagonista es una chica de armas tomar, tiene lugar en Escocia, una nación a la que tengo mucho cariño, con actores escoceses de verdad, o que saben hablar con acento escocés, como mi queridísima Emma Thompson, y para rematarla, la música es de uno de mis compositores favoritos, Patrick Doyle (que también es escocés). Como extra, uno de los co-directores / co-guionistas es Steve Purcell, conocido por los cómics de Sam & Max, y por ser ilustrador de las aventuras gráficas de la época dorada de LucasArts, como The Secret of Monkey Island.

Iba preparada para que me gustara la película, pero con ciertas reservas. Había leído un par de reseñas que parecían decepcionadas con el resultado, más porque era más Disney que Pixar. Preocupada por que al final acabara siendo algo como Cars (2006) o Monsters Inc. (2001), dejé pasar una semana desde su estreno hasta que he ido a verla. Creo que el problema de estos críticos es que tenían unas expectativas estratosféricas, que ninguna película podría alcanzar, y no han llegado a darse cuenta de que Indomable es una pequeña maravilla, inusitada entre tanta tontería hollywoodiense.


Es cierto que por la premisa es una película de princesas a la Disney, como Mulan (1998), o la reciente Enredados (Tangled, 2010). Si la comparamos con Enredados, que ya me sorprendió gratísimamente, es tan o más divertida, de maravillosa factura visual, y con mejor banda sonora (vale, en esto mi opinión es muy parcial). Pero la princesa Merida, que es escocesa y no extremeña, no se limita a ser una aguerrida princesa que se forja su propio destino. Indomable trata sobre la relación entre una madre y una hija, su conflicto, en el que ninguna de las dos termina de estar equivocada o tener razón. Es mucho más sutil y humana que las películas de princesitas y magia, como La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast, 1991), por ejemplo. Además, la película se atreve a subvertir las convenciones de los cuentos de hadas (atención, que os destripo la película hasta el final del párrafo): al final, el triunfo de la princesa no consiste en casarse con quien ella quiere, sino en que todos se casen con quien les dé la gana, y cuando mejor les venga, y eso no tiene que ser durante la película misma. 

Las mujeres son las que llevan la batuta: la reina (interpretada por Emma Thompson en inglés) tiene que enseñar a su hija a ser inteligente, porque los hombres son una panda de brutos y gamberros. El rey, bonachón y campechano, gobierna a golpe de carisma en lugar de estrategia. La reina pone las reglas, y la princesa las desafía; mientras que los hombres se dedican a las peleas de bar, ellas son las que dan el resto y luchan por el reino. La tercera fuerza en la película es una brujita, que sabe mucho más de lo que parece. Los hombres están para la comedia, mientras que las mujeres llevan el drama de la película.

Indomable no es perfecta, por supuesto. El típico momento de revelación es un poco forzado y parece salir de la nada. Los tres hermanos de la princesa son un poquito estereotípicos, y parece que los personajes les tratan más como mascotas que como personajes. Si me pones, son como el conejito Max de las historias de Steve Purcell, salvajes y siempre con hambre. Pero ahí se acaban mis objecciones.

Después de leer un poquito más sobre la película, me entero que iba a ser la primera película de Pixar dirigida por una mujer, pero la despidieron cuando ya llevaban 3/4 de la película hechos. Según las entrevistas, Indomable podía haber sido mucho más feminista y menos típica, lo que me entristece un poco. A ver si la próxima tenemos una película sobre mujeres, hecha por más mujeres, para que la vean madres e hijas juntas. De momento, si nos tenemos que conformar con Brave, no estamos demasiado mal.

Para acabar, os dejo con el trailer de la película en Japón, que presenta la película como si fuera la versión escocesa de La Princesa Mononoke (Mononoke-Hime, 1997).

jueves, 2 de agosto de 2012

La falsa promesa de Prometheus

Vi Prometheus (2012) la semana que se estrenó en EEUU, pero me he abstenido de escribir nada porque todavía me dura el cabreo. Como se estrena ahora en los países de habla hispana, quiero aprovechar para enviar mi advertencia: no perdáis el tiempo con Prometheus.

Puede que mis expectativas fueran demasiado exigentes. Las dos películas de ciencia ficción que había dirigido Ridley Scott, Alien: El Octavo Pasajero (1979) y Blade Runner (1982), aparecen perennemente en las listas de mejores películas del género. Los dos vídeos virales, una TED talk con Guy Pearce y un anuncio de androides con Michael Fassbender, eran para que se te hiciera la boca agua. Pero al final parece que, por una vez, el márketing tenía mejor idea de lo que iba la película. No os quiero hacer perder el tiempo con una larga crónica de una película que no la merece. Así que aquí va el resumen:
  • Un desperdicio de reparto, quienes tienen que bregar con personajes que se empeñan en vocalizar sus motivaciones de la manera más estúpida posible.
  • Un guión patoso que se empeña en demonstrar que los guionistas no han visto las películas de Alien recientemente. A los que van de bohemios pueda que les parezca que el argumento confuso es para hacer pensar al público, que hay que verla más veces, cuando en realidad los primeros que no parecen haber pensado son los guionistas y la película no tiene ni pies ni cabeza. Damon Lindelof parece que se ha traído lo peor de la serie Perdidos (Lost, 2004), para situarlo en un planeta lejano.
  • Visualmente es manida y con poco lustre, algo que nunca pensé que se podría decir de una película de Ridley Scott.
Si os gusta la ciencia ficción, ved los vídeos virales, que os he puesto abajo. Luego revisitad Alien, o Aliens (1986), o Blade Runner, lo que más os apetezca. Vuestras pupilas y vuestros bolsillos os lo agradecerán.



domingo, 26 de febrero de 2012

Gala y Ganadores de los Oscar 2012

Este año veo los Oscar desde casita, en mi sillón y después de cenar (ventajas de vivir a este lado del Atlántico). Me he tragado las estupideces de la alfombra roja porque quería ver a Kenneth Branagh, y no me lo han sacado porque en la ABC americana sólo les importan los modelitos de las actrices y él no llevaba uno. He hecho la quiniela deprisa y corriendo, y este año tampoco he visto muchas películas nominadas. 


Empieza la ceremonia, con un Billy Crystal aviejado; le han rescatado porque quieren a un cómico que les dé la palmadita en la espalda sin meterse con ellos (Ricky Gervais y su humor han causado estragos en Hollywood). Viendo a Billy Crystal en escena me recueda a cuando veía la ceremonia de madrugada desde el sur de Madrid, con un sueño tremendo. Y sigue teniendo la misma gracia sosa.


Primer oscar de la noche a La Invención de Hugo y su fotografía, que me parece una injusticia porque era un HORROR, como ya destaqué en mi crónica. Inmediatamente después, vuelve a ganar Hugo por la estupenda dirección artística.


Se agradece mucho que vayan ligeritos y que vayan dando los premios de dos en dos. También quiere decir que los premios a los actores serán más largos, con los homenajes esos cursilones que se montan.


Parece que uno de los temas de la noche va a ser la nostalgia y el recuerdo a los cines antiguos, entre el decorado, los discursos de los ganadores, y los vídeos entre medias. ¿Le están preparando la noche a The Artist o (espero que no sea el caso) a Hugo? ¿O es que Hollywood echa de menos los viejos tiempos en los que tenían un modelo de negocio que les permitía hacerse de oro?


Se agradece que Sandra Bullock hable un poquito de alemán, y que pongan un mapa del mundo para que el público estadounidense aprenda un poco de geografía. Gana la película iraní, y tenemos discurso reclamando la herencia cultural de su país, al que desafortunadamente se demoniza muy a la ligera por estos lares.


Menos mal, nos ahorran la cursilería de los homenajes con los premios a actores secundarios.

Y el oscar de secundaria va para... Octavia Spencer. Seguimos con la moda de darle el oscar de secundaria a las actrices de color. Me alegraría si no tuviera la impresión de que estos premios los dan por parecer polícitaente corectos, y para compensar la escasez de buenos papeles para actrices como la ganadora.


Hugo acumula premios técnicos. Me fastidia que ahora se aprecie tanto a los equipos de Scorsese, después de ganar por Infiltrados, cuando lleva dando lecciones desde hace mucho antes. Los tipos que se han llevado el oscar de montaje por The Girl With The Dragon Tattoo no se creen que hayan ganado a Thelma Schoonmaker.


El numerito del Cirque du Soleil estaba mono, pero no sé a qué venía, y además en la tele ha quedado un poco deslucido. Musiquilla de Danny Elfman, a quien ya no le darán un oscar porque se dedica a hacer un refrito de sus composiciones anteriores.


Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow dan el oscar al mejor documental, y hasta tienen gracia y todo (más que Billy Crystal, cuyas bromas se refieren a sus intervenciones de antaño).Emma Stone y Ben Stiller también están salerosos y alegran la noche un poco.


Y como anunciarán las noticias en España en la cabecera de las noticias, Chico y Rita se va de vacío, así como Alberto Iglesias por El Topo.


El oscar de mejor canción va a uno de los elfos de El Señor de los Anillos, que resulta que es comediante, guionista, y por lo visto también músico.

The Descendants se lleva el Oscar al mejor guión adaptado. Tiene gracia la cantidad de coincidencias de ganadores con los ganadores de los Independent Spirit Awards. Lo mejor de Hollywood parece que está lejos de los grandes presupuestos...¡Sorpresa! Woody Allen se lleva el mejor guión original (Medianoche en París estaba mona, pero no era para tanto...),  y no está allí para recogerlo porque pasa de la ceremonia. Las noticias españolas destacarán que la película es una coproducción nacional como premio de consolación.

Y Michel  Hazanavicius  se lleva el Oscar al mejor director. Ya casi puede tocar el de mejor película.

Se han dejado la cursilería de los homenajes para los actores principales. Cómo les gusta hacer el paripé. (Me alegra ver a Gary Oldman entre los finalistas, otro que lleva años dando lecciones magistrales y se va a quedar como Peter O'Toole, sin reconocimiento). Pero se lo lleva Jean Dujardin, que ya ha cosechado premios en el resto de las ceremonias.

El equivalente de Oldman en la categoría femenina es Glenn Close, eterna candidata en los 80. Pero como en los 80, se lo lleva Meryl Streep, que a estas alturas tiene categoría de divinidad cinematográfica y que recoge premios como nadie.. (Michelle Williams, maravillosa como Marilyn, tendrá que esperar a otra ocasión...)

Tom Cruise cierra la noche, con lo que parece un lifting facial bien reciente. La tontería de tener 10 finalistas queda patente, pero a pesar de la larga lista, la ganadora está cantada: The Artist. Como el año pasado, gana la película amable y simpática, que en este caso recuerda a tiempos mejores. Los gustos de los miembros de la academia, en su gran mayoría hombres viejunos y blancos se deja notar de nuevo en los resultados.

Ceremonia descafeinada y previsible. Por lo menos no se ha hecho muy larga. Es hora de ir a la cama.

Aquí tenéis la lista de ganadores:



MEJOR PELÍCULA
"The Artist"

MEJOR DIRECTOR
Michel Hazanavicius "The Artist"

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
Jean Dujardin "The Artist"

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
Meryl Streep "The Iron Lady"

MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Christopher Plummer "Beginners"

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Octavia Spencer "The Help"

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Woody Allen "Midnight in Paris"

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Nat Faxon, Alexander Payne, Jim Rash "The Descendants"

MEJOR PELÍCULA ANIMADA
"Rango"

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
"Nader and Simin: A Separation" (Irán)

MEJOR FOTOGRAFÍA
Robert Richardson "Hugo"

MEJOR BANDA SONORA
Ludovic Bource "The Artist"

MEJOR CANCIÓN
"Man or muppet" ("The muppets")

MEJOR MONTAJE

Kirk Baxter y Angus Wall "The Girl with the Dragon Tattoo"

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA

Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo "Hugo"

MEJOR VESTUARIO
Mark Bridges "The Artist"

MEJOR MAQUILLAJE
Mark Coullier y J. Roy Helland "The Iron Lady"

MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossman y Alex Henning "Hugo"

MEJOR SONIDO
Tom Fleischman y John Midgley "Hugo"

MEJOR MONTAJE DE SONIDO

Philip Stockton y Eugene Gearty "Hugo"

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
"Undefeated"

MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN

"The shore"

MEJOR CORTOMETRAJE ANIMADO

"The fantastic flying books of Mrs. Morris Lesmore"

MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL

"Saving Face"

Mi Quiniela de los Oscar 2012

En el último minuto, porque no le he prestado mucha atención a los premios este año, publico mi quiniela de este año. Como también estoy haciéndola deprisa y corriendo, tampoco espero acertar mucho.

Durante la ceremonia iré escribiendo y pondré los resultados de los Oscar en cuanto acabe la ceremonia.

Notas breves sobre las nominaciones:
- Sólo hay dos nominaciones a mejor canción. Ya era hora de que se dejaran de poner baladitas estúpidas de relleno, y hacer la gala más larga.
- Me alegro de que Chico y Rita esté entre las nominadas, pero estoy enfadada porque hayan dejado la maravillosa adaptación de Tintín fuera de la carrera.
- Mi razón para aguantar los oscar este año es ver a Kenneth Branagh en la alfombra roja de nuevo. Qué ilusión verle en plena forma recitando Shakespeare como Laurence Olivier.
- ¿Hugo mejor fotografía? ¿En serio?
- Qué difícil está el elegir mejor actriz este año...

 MEJOR PELÍCULA
"The Artist"

MEJOR DIRECTOR
Michel Hazanavicius "The Artist"

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
Jean Dujardin "The Artist"

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
Meryl Streep "The Iron Lady"


MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Christopher Plummer "Beginners"


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Octavia Spencer "The Help"

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Michael Hazanavicius "The Artist"

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Nat Faxon, Alexander Payne, Jim Rash "The Descendants"

MEJOR PELÍCULA ANIMADA
"Rango"

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
"Nader and Simin: A Separation" (Irán)

MEJOR FOTOGRAFÍA 
Emmanuel Lubezki "The Tree of Life"

MEJOR BANDA SONORA
John Williams "The Adventures of Tintin"


MEJOR CANCIÓN

"Man or muppet" ("The muppets")

MEJOR MONTAJE

Thelma Schoomaker "Hugo"

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA

Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo "Hugo"


MEJOR VESTUARIO
Mark Bridges "The Artist"

MEJOR MAQUILLAJE
Martial Corneville, Lynn Johnston y Matthew W. Mungle "Albert Nobbs"

MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Joe Letteri, Dan Lemmon, R. Christopher White y Daniel Barrett "Rise of the Planet of the Apes"


MEJOR SONIDO
Gary Rydstrom, Andy Nielson, Tom Johnson y Stuart Wilson "War Horse"

MEJOR MONTAJE DE SONIDO
 
Richard Hymns y Gary Rydstrom "War horse"

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
"Pina"

MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN

"The shore"

MEJOR CORTOMETRAJE ANIMADO

"La luna"

MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL

"The barber of Birmingham: Foot soldier of the civil rights movement"

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Topo: Espías y Más Espías.

Le tenía muchas ganas a la película de Tomas Alfredson, con un reparto sacado de mi lista de actores favoritos, a saber: Gary Oldman es George Smiley, acompañado de Tom Hardy, Benedict Cumberbatch, y Colin Firth entre otros. Recibida con muy buenas críticas, se veía muy prometedora, y los tweets de gente que ya la había visto destilaban entusiasmo. Un amigo mío, sin embargo, disentía violentamente con los críticos. Y después de verla, tengo que estar más con mi amigo que con la crítica: El Topo (Tinker, Taylor, Soldier Spy, 2011) es una película gélida, maravillosamente ambientada, con actores fantásticos, pero un guión un tanto patoso. 

Esta nueva adaptación de la novela de John LeCarré (ya había sido una miniserie televisiva en los 70 con Alec Guinness) confía en el carisma de sus actores para crear los personajes. Supongo que siempre es un tema delicado el intentar la caracterización de un espía, quien precisamente vive de aparentar quien no es. Por un lado hay un problema de cantidad: los personajes se acumulan sin dar tiempo a conocerlos. También se resiente la calidad: el guión no nos da mucho a lo que agarrarnos emocionalmente, y cuesta empatizar con el repertorio que se pasea por las oficinas del MI6. Los actores resuelven la papeleta hasta cierto punto, porque parecen conocer a los personajes que interpreta. Pero esto no quita el aire gélido de la historia, y no es precisamente porque tenga lugar durante la Guerra Fría.

Esto resulta aún más evidente cuando aparecen dos personajes específicos: Kathy Burke, que ha envejecido muy mal, es la cansada voz de la razón, y la primera que se preocupa por Smiley a nivel personal. El remate llega el momento en el que Tom Hardy aparece en escena: en cuestión de un minuto, proporciona la emoción y la empatía que el resto de los personajes nos habían negado hasta ese momento, porque parece el único ser humano. (No me canso de repetirlo: ¡qué estupendo es Tom Hardy le pongan lo que le pongan!)

A los problemas derivados del amplio reparto se añade un argumento complicado, probablemente derivado de la novela (que no he leído). Si estamos hablando de una historia de espionaje (del de verdad, no las fantasías de acción a lo James Bond), se necesita un guión sólido, dónde se sepa quién es quién, de dónde viene la información y, sobre todo, por qué es importante. Al principio la intriga se sostiene con la trama, pero hacia el final con tanto nombre, pseudónimo, engaño, oficinas, información, países, cuando se descubre quién es el topo, no se sabe de dónde ha salido. (Cuidadín, el resto del párrafo frase destripa la película, seleccionad el texto por vuestra cuenta y riesgo). No hace falta ser un espía al más alto nivel para darse cuenta de que el culpable es el que más parecía ser una mala persona y es un traidor fuera de su trabajo. Lo que me llama la atención de la historia es cómo las claves de todo parecen tenerlas los personajes femeninos, pero son todas secundarias, y sin poder influir en los acontecimientos). La cara de una de ellas se oculta deliberadamente, y aún no sé si es porque se la quiere dejar de lado, o para indicar que es un peón más de la complicada partida de ajedrez.

Por otro lado, la película es un regalo a los ojos y los oídos. La película clava el look de los 70, como si se hubieran metido en una máquina del tiempo; Alberto Iglesias trae con su música el suspense que la enrevesada trama deja escapar por sus rendijas. Y ver a tanto actorazo junto siempre es un regalo, aunque un guión mejor hubiera permitido sacarles más partido. Lo mejor, el montaje final, a ritmo de Julio Iglesias masacrando "La Mer" en francés.


viernes, 9 de diciembre de 2011

La Invención de Hugo: Un juguete con poca cuerda

Martin Scorsese ha sacado película nueva, así que tocaba ir a verla, aunque con muchas reservas a costa del trillado trailer con que se anunciaba. Sin los gángsters ni Nueva York que son marca de la casa del director (la acción tiene lugar en París), La Invención de Hugo es una película con encanto prefabricado y previsible, con ciertos brochazos maravillosos que nos recuerdan que detrás de la cámara está uno de los mejores cineastas de la historia.


La película está basada en un cómic en blanco y negro, que en la versión cinematográfica se ha vuelto una paleta de colores basada en naranja y azulón (teal en inglés, xarxet en catalán), como se puede apreciar en la foto. Esta paleta ya se ha criticado por ser demasiado habitual en películas de acción y terror Hollywoodienses, porque se usa ya casi por defecto. Aunque en un principio esperaba que la paleta cambiara (y lo hace un poquito en la segunda mitad de la película), la manipulación digital de photoshop barato me ha puesto de mal humor. ¿Qué narices hace Scorsese imitando a Michael Bay?

El argumento es bastante previsible, con una tendencia irritante a enfatizar las metáforas en el diálogo ("¡eres como una máquina, estás roto y necesitas que te arreglen!"), y a hacer explícitos los motivos y los pensamientos de los personajes. En manos de otros, esto hubiera sido un bodrio, pero el reparto maravilloso en el que hasta los papelitos pequeños tienen un actorazo, la factura visual, y una hechizante banda sonora de Howard Shore salvan la historia, y hacen que la película merezca la pena. Bueno, Sasha Baron-Cohen y sus gracietas están un poco fuera de tono, pero puede llegar a ser tolerable.
 
La joyita escondida de La invención de Hugo se encuentra en la segunda mitad de la historia, en la que Scorsese escribe una carta de amor al cine mudo, en particular a las películas de Georges Méliès. Los ratos en los que nos lleva a las ferias donde se proyectaban las primeras películas, y nos muestra como se rodaban, nos transporta a un tiempo en el que hacer películas era cosa de magia, y poder verlas significaba caer en el hechizo del celuloide. Vemos películas que se hacen por amor al séptimo arte, no para arrasar en taquilla; de la misma manera, Scorsese brilla en sus homenajes a Harold Lloyd, a Buster Keaton, a Chaplin y a Méliès, mientras que el resto de la película parece más hecha por un director a sueldo. A ver si para la próxima le dejan un presupuesto más modestito a tito Marty, y así se nos luce como acostumbra.



viernes, 5 de agosto de 2011

Cuesta tomarse en serio los anuncios anti-piratería

La industria internacional del cine ha lanzado una cruzada contra la piratería, incluyendo campañas para convencer a los consimidores de que piratear películas (o música, o lo que sea) es malo malísimo y te convierte en un criminal de cuidado. Lo peor es que algunos de los anuncios en cuestión estan un poquiiiito pasados de rosca, y cuesta un poco tomárselos en serio. Aquí tenéis un par de ejemplos.

En Japón, antes de que proyecten la película, ponen la advertencia que se ve en el vídeo de abajo. Como siempre, los japoneses se superan en originalidad y capacidad para decir cosas muy serias de una manera entrañable.



En los DVDs de Reino Unido ponían este anuncio, tan malo que parece una parodia. Nótese cómo en el vídeo se menciona que la piratería financia el terrorismo y amenaza nuestra vida diaria. La efectividad de este anuncio es bastante dudosa: en las copias piratas tendrán la cortesía de quitar esta chapuza, mientras que los que lo hemos comprado legalmente tenemos que aguantar el vídeo (que no te puedes saltar). No os perdáis la estrategia FUD que destila el anuncio.



Como ya saben los habituales de este blog, no hace falta recurrir a la piratería para disfrutar del cine. Hay muchas películas que ya estan online, gratis y se pueden ver de manera legal.

lunes, 1 de agosto de 2011

Super 8: JJ Abrams quiere ser Spielberg

La cartelera veraniega está un poco desolada, así que he acabado viendo Super 8 (2011) en el cine al lado de mi casa. Aunque es entretenida y de buena factura, para los que hemos crecido con las películas de tito Steve, la película es previsible y formular.

Según IMDB, JJ Abrams quería rendir homenaje a las películas de Spielberg de los 70 y 80, desde Tiburón (Jaws, 1973), a Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Third Kind,1979), a E.T. El Extraterrestre (1982), así como a las películas que produjo en los 80. Y no hace falta que lo diga: desde la pandilla de niños que se enfrenta a circunstancias extraordinarias, a las familias monoparentales con problemas de comunicación que superan al enfrentarse a una crisis de exageradas proporciones. Tenemos un misterio terrorífico que se revela paulatinamente, en un pueblo del medio oeste americano en el que nunca pasa nada. Todo acompañado de una banda sonora que recuerda mucho a John Williams, pero que está compuesta por Michael Giachinno (uno de mis compositores recientes favoritos).

Abrams tiene muy buena mano para plantear misterios (sólo hay que ver la serie Perdidos (Lost, 2004-2010)). Es un director y guionista competente, pero le falta brío y sello propio. Quiere ser Spielberg, y para ello ha conseguido que Spielberg mismo produzca la película, pero no tiene una narrativa particularmente expresiva o llamativa. Spielberg también copiaba a los maestros (David Lean más que nadie) y es una enciclopedia cinematográfica andante. Abrams creció en Hollywood, y utiliza La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977) como principal referente, y parece aspirar a hacer más de lo mismo. Bien hecha, entretenida, pero sin desafiar convenciones o tomar muchos riesgos.

Donde más se nota la diferencia con Spielberg es que el reparto principal, compuesto por actores en la temprana adolescencia, le falta un poquito de espontaneidad. Y aunque son todos muy buenos, en especial los protagonistas Joel Courtney y Elle Fanning, tienen un poquito de "niños Hollywood" que nada tiene que ver con el candor de Henry Thomas y Drew Barrymore en E.T. (1982), o del precoz Christian Bale, que aún pone los pelos como escarpias en El Imperio del Sol (Empire of the Sun, 1987). De todas maneras, los chicos tienen su gracia y su gancho; Cary (Ryan Lee) es un pirómano precoz muy divertido, por ejemplo. Pero también se ve el ramalazo de Abrams en el personaje de Charlie (Riley Griffiths), un aspirante a cineasta que rueda una película casera con la pandilla (de ahí el "Super 8" del título). Charlie tiene un vocabulario y una soltura inusitadas para un chico de su edad que vive en mitad de la nada (Ohio es muy grande), y con pocos medios. Habla como hablaría Abrams, que ha crecido entre cámaras gracias a su padre productor.

Mis objecciones son fruto de que me estoy volviendo un poco gruñona, pero he pasado un buen rato con la película. Es una buena razón para salir de casa, asustarse, reír y emocionarse acompañada/o de unas palomitas al refugio del aire acondicionado de la sala.

martes, 26 de julio de 2011

Woody a la francesa: Medianoche en París

Hace un par de semanas estuve en Francia por trabajo y, peripecias de la vida, una semana después de callejear por París, me encontré viendo los mismos sitios en una pantalla de cine. Woody Allen vuelve a París 15 años después de Todos Dicen I Love You (Everyone Says I love you, 1996), sin números musicales pero con encanto y mucha clase.

Me he perdido las últimas películas de Allen desde Vicky Cristina Barcelona (2008), más por accidente que nada. Sus películas suelen durar muy poquito en las carteleras a este lado del Atlántico, los críticos y el público quieren poco a Woody Allen y no entienden su humor. Muchos por acá celebran Medianoche en París como su vuelta a plena forma, pero creo que nunca la ha terminado de perder. Es una película encantadora, pero que apela a una élite intelectual (y social) que a lo mejor no cala entre aquellos que no saben quién es Cole Porter o Gertrude Stein. Me ha gustado, pero es cierto que está lejos de las comedias estelares del director.

Hace años que Woody Allen se dedica a hacer películas sobre las desdichas de la gente rica, que como ya dijo en una entrevista, son iguales vayas donde vayas. Desde que ha descubierto cuánto le quieren en Europa, se dedica a rodar en Reino Unido, España o Francia porque le ofrecen financiación (esta película está producida con dinero español) y refugio creativo. Así que sus protagonistas son los mismos ricachones con crisis de diversa índole, pero con las Ramblas, el Soho o Monmatre como fondo. Igual que en Vicky Cristina Barcelona (2008) se notaba que las oficinas de turismo de Barcelona habían puesto dinero para que se vieran todos los sitios típicos de la ciudad, en Medianoche en París la película abre con las postales típicas parisinas (por cierto, los mismos sitios a los que mi amiga Natalia me llevo en mi fugaz visita a la Ciudad de la Luz).


Como cualquier película deWoody Allen, el reparto es estupendísimo. Owen Wilson encaja brillantemente en el rol del equivalente de Allen sin esfuerzo ni estridencias, su actitud es muy parecida a la que ha lucido en las películas de Wes Anderson en el pasado. Es un escritor Hollywoodiense de Hollywood que aspira a ser novelista, y se enamora de París y de su historia. Rachel McAdams es su prometida, pija hasta la médula; quizá intencionadamente, la química entre ambos es mínima. Michael Sheen está muy divertido en el papel de sabelotodo irritante, que parece estar pidiendo una lección de humildad. Del resto, lo más destacable son los intérpretes de los personajes históricos, como F. Scott Fitgerald, Hemingway, Picaso, Buñuel, y (el más divertido de todos) Dalí, interpretado por Adrien Brody con una grandilocuencia acorde con la del pintor de Cadaqués.


Medianoche en París es una oda a los artistas del pasado, así como a la preponderancia de la nostalgia como inspiración. Es una visión romántica de los orígenes del arte del pasado, y de la continua insatisfacción que pervade la creación artística, presentada como una fantasía que a lo mejor no lo es tanto. Tiene momentos muy divertidos, aunque la broma recurrente es saber quiénes son los personajes históricos que aparecen en la historia. En resumen, Medianoche en París es una delicia, quizás algo menos transcendente a lo que aspira.

jueves, 7 de julio de 2011

Balada Triste de Trompeta: El horror, el horror...

Después de muchas peripecias, por fin he visto Balada Triste de Trompeta (2010), la última película de Álex de la Iglesia. Rocambolesca y barroca, es una película incómoda a la vez que cautivadora. Está lejos de ser una película redonda, sus cualidades inclasificables han dividido a los críticos, pero los riesgos que ha tomado De la Iglesia para contar esta historia, tan retorcida como personal, hacen que merezca la pena el mal rato que se pasa.

El humor de Balada Triste de Trompeta es negro tizón, negro del que no se quita, negro tan negro que es incómodo y llega un punto en el que no tiene gracia. Desde mi punto de vista, es porque no es una comedia, sino una película de terror. La brillantísima secuencia de créditos iniciales lo deja claro: el montaje hace claros los paralelos entre los políticos, los religiosos, con los payasos y las figuras del cine de terror y fantástico. La imaginería fascista y católica es puntuada con una música para los pasos de semana santa. Es una historia de sufrimiento continuo y sus efectos devastadores. Es como si Michael Haneke se fuma un porro y se pone a contar la historia de España como si fuera una película de acción Hollywoodiense.



La parte más floja es la de los personajes, que se ven un tanto desdibujados. Javier (Carlos Areces) es de quien más sabemos, pero eso no nos ayuda a entender el porqué de su conducta (y su locura). Queda claro que és un imbécil, pero hasta los imbéciles pueden tener encanto (como ya nos ha demostrado otras veces De la Iglesia). Las contradicciones que motivan el triángulo amoroso de la película no parten de la naturaleza inconsistente del ser humano, sino de poner los personajes al servicio de un argumento que tiene menos importancia de la que parece. A veces parece que hay una metáfora entre escena y escena; Natalia (Carolina Bang) se divide entre el payaso político Sergio (interpretado por Antonio de la Torre) y el payaso religioso, Javier.  El principal problema es una tendencia a forzar situaciones memorables, como los artistas circenses en una batalla luciendo sus trajes a un payaso psicópata armado con una metralleta, pero sin dejar que la psicología de los personajes avanze los eventos de la historia. El reparto, compuesto de los habituales del director, es lo que salva un poco los desvaríos argumentales. (Todavía no me he recuperado de oír a Manuel Tejada, galán español de los 80, diciendo "joder").

En España la película ha salido en DVD hace poco. En Argentina tiene que estar ya en las pantallas ; no he encontrado fecha de estreno en el resto de países hispanohablantes, En los EEUU nos tenemos que esperar hasta agosto para verla en pantalla grande, y aún y así su distribución será limitada.

jueves, 16 de junio de 2011

Los títulos de películas y sus locas traducciones

Los títulos de las películas no se traducen igual en todos los países de habla hispana. Una práctica común a ambos lados del Atlántico son los títulos que tienen poco que ver con el original, particularmente si es difícil traducir el título de manera concisa o coherente, o si hay alguna referencia cultural (Dial M for Murder se refiere a las letras del alfabeto que se asocian a los números en lo que era el disco del teléfono). Mientras que en los países latinoamericanos las traducciones tienden a ser más literales, muchas veces desafiando a la gramática, España sigue una larga tradición de traducir los títulos del francés en lugar del inglés, porque los franceses también traducen como les da la gana. Otras veces, en España ni se molestan en traducir el título, y lo dejan directamente en inglés.

Tened en cuenta que la traducción de los títulos es cuestión de márketing, no de lingüística. Cuando Disney estrenó Aladdin (1992), en España la promocionaron como "Aladdín" (con acento) en vez de Aladino, para así no tener que cambiar el logo en los muñequitos, pegatinas y otro merchandising.

Uno de los mayores dilemas de este blog es elegir la traducción de los títulos de películas, especialmente los títulos que vienen de EEUU. Aunque este blog está dirigido principalmente a España, porque es mi cultura y la que conozco mejor, no quiero dejar fuera a mis amigos latinoamericanos que visitan este sitio (que sois bastantes).

Como podéis ver en esta lista, los títulos macarrónicos tienen una larga tradición a ambos lados del Atlántico.


  • Dial M for Murder (1954)
    • Crimen Perfecto (España)
    • Con M de Muerte (Venezuela)
    • La llamada fatal (Argentina)

      • North by Northwest (1959)
        • Con la Muerte en los Talones (España), del francés La mort aux trousses.
        • Intriga internacional (Argentina / México / Uruguay / Venezuela)
        • Perseguit per la mort (Cataluña).
        • The Sound of Music (1965)
          • Sonrisas y Lágrimas (España) 
          • La novicia rebelde (Argentina / México / Peru)

          • Seconds (1966)
            • Plan Diabólico (España), traducido del francés L'opération diabolique.
            • El Otro Señor Hamilton (Argentina)

            • Airplane! (1980)
              • ¡Aterriza Como Puedas! (España)
              • ¿Y Dónde Está el Piloto? (Argentina / Chile / Perú / Venezuela)
                • Raiders of the Lost Ark (1981)
                  • En Busca del Arca Perdida (España)
                  • Los Cazadores del Arca Perdida (Argentina / México / Perú) 

                  • Indiana Jones and the Temple of Doom (1984)
                    • Indiana Jones y el Templo Maldito (España)
                    • Indiana Jones y el Templo de la Perdición (Argentina / México / Perú)  

                      • Beverly Hills Cop (1984)
                        • Superdetective en Hollywood (España)
                        • Un Detective Suelto en Hollywood (Argentina / Perú / Uruguay)
                          (los títulos en español son los únicos que hacen referencia a Hollywood)
                        • Home Alone (1990)
                          • Solo en Casa (España)
                          • Mi Pobre Angelito (Argentina / Mexico / Perú)

                          • Dead Man Walking (1995)
                            • Pena de Muerte (España)
                            • Mientras Estés Conmigo (Argentina)

                              • Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004)
                                • ¡Olvídate de mí! (España)
                                • Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Argentina / Chile / Perú)

                                •  Kick-Ass (2010)
                                  • Kick-Ass: Listo para Machacar (España)
                                  • Kick-Ass: Un Superhéroe sin Poderes (Argentina / México)

                                sábado, 11 de junio de 2011

                                The Alamo Drafthouse: Prohibido Mandar Mensajes SMS

                                Esta semana ha hecho las rondas en internet un vídeo en el que una cliente llamaba a un cine protestando porque la habían echado de la sala mientras estaba enviando mensajes de texto por su móvil. El cine en cuestión es una cadena en Texas, The Alamo Drafthouse, los cines preferidos de Tarantino y donde Robert Rodriguez estrena todas sus películas. Cada cine es un templo donde el cine es lo primero y para demostrarlo (y hacer publicidad), aprovecharon la llamada de esta cliente reclamando su derecho a utilizar el teléfono en medio de la película y la convirtieron en un anuncio.

                                Aquí tenéis el vídeo en inglés (la transcripción ayuda a entender lo que dice esta niñata; los que sepáis más inglés podéis apreciar como se mofan de su acento).



                                El anuncio ha sido recibido en su mayoría con aplausos por parte de los cinéfilos, aunque siempre hay unos cuantos imbéciles que reclaman su derecho a molestar a los demás. El cine lo advierte bien claro antes de que empiece la película: si hablas o utilizas el teléfono durante la proyección te echan sin derecho a reclamar; si alguen te está molestando durante la película, llamas al ujier para que echen a los elementos indeseables. De hecho, en lugar del típico anuncio pidiendo que apagues el móvil, en The Alamo Drafthouse ponían este corto del bocazas de Lars Von Trier, en el que se lía a martillazos con un espectador que quiere ponerse de cháchara en un teatro.



                                Las normas anti-energúmeno del Alamo Drafthouse no son lo único que hace estos cines un ejemplo de templo cinéfilo. Lo primero, porque puedes ir una hora antes para disfrutar de los extras que proyectan antes de que empiece la película, mientras ves el menú y te preparan la cena. Por ejemplo, cuando fui a ver Quemar después de leer (Burn After Reading, 2008), pusieron entre otras cosas un corto de los hermanos Cohen con Steve Buscemi, el vídeo de casting de un Brad Pitt adolescente para una película de terror, y una escena de El Retorno de los Tomates Asesinos (Return of the Killer Tomatoes, 1988) con otro jovencísimo George Clooney. Como aperitivo a El tren de las 3:10 (3:10 to Yuma, 2007) proyectaron una extensa colección de trailers de Westerns de todas las épocas. Antes de Machete (2010), pusieron clips de películas de kung fu y colecciones de frases cliché de la historia del cine reciente. Cuando empieza la película, te traen silenciosamente tu cenita, que puedes ir comiendo mientras ves la película. Es el plan completo para pasar una velada cinéfila.

                                Pero no acaba ahí: además de organizar festivales de cine fantástico y de terror, también organizaron una serie de eventos especiales por todo EEUU, el Alamo Drafthouse Rolling Roadshow, en los que proyectan películas en los sitios donde tienen lugar: Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Third Kind, 1977) en el Devil's Tower en Wyoming, o Tiburón (Jaws, 1975) en la playa de Martha's Vineyard, con el público sentado en flotadores en el agua mientras buzos les tiraban de los pies de vez en cuando para dar más susto.

                                The Alamo Drafthouse es un ejemplo de cómo se puede montar un negocio basado en la cinefilia y el respeto a los espectadores. Es un templo friki en donde no sabes qué te espera. Hace un par de años, llenaron una sala para la proyección de Star Trek II: La Ira de Khan (Star Trek II: The Wrath of Khan, 1982) con una presentación de los guionistas de la nueva saga. Después de 10 minutos, la copia "se rompió", y apareció Leonard Nimoy con las latas de la última película, que así tuvo su estreno mundial de tapadillo, con un montón de cinéfilos devotos de la serie como testigos. Sin ser trekkie, se me ponen los pelos de punta cuando veo el vídeo.

                                Los cinéfilos del mundo envidian a Austin, Texas por tener una cadena de cines tan devota a la cinefilia y al frikismo.

                                jueves, 24 de marzo de 2011

                                ¡Agáchate, maldito!: La maestría olvidada de Sergio Leone

                                Cada vez que se da una lista de las obras maestras de Sergio Leone, se suele dejar fuera Giù la testa (¡Agáchate, maldito! / Érase Una Vez La Revolución / Los Héroes de Mesa Verde, 1971), y aún no encuentro por qué. Se reconocen siempre los méritos de la trilogía del dólar, cuando ¡Agáchate, maldito! es también parte de una segunda trilogía con Hasta Que Llegó Su Hora / Érase Una Vez El Oeste (C'era una volta il West, 1968) y Érase una vez en América, (Once Upon A Time In America, 1984). Esta es una de esas buenas películas que te has perdido, más que nada porque es una película ambigua, extraña y ni siquera se puede calificar como una película de género, porque tiene lugar durante la revolución mexicana.También probablemente tenga la culpa la existencia de varias versiones de la película, con diferentes títulos, y cada una con omisiones que impiden entender la historia. Afortunadamente, hace 6 años salió a la venta la versión completa en DVD, reconstruida a partir de las diferentes versiones de acuerdo con el montaje original.

                                Los protagonistas son Juan Miranda (Rod Seiger), el líder de una banda de bandidos compuesta por sus hijos y su padre, y Seán Mallory (James Coburn), un terrorista irlandés experto en dinamita. Si los personajes de los spaghetti westerns de Leone eran ambiguos, aquí tenemos a dos tipos quienes resulta algo difícil calificar de héroes. Miranda es un cobarde que sólo piensa en su propio provecho, que ignora que en su país está en medio de una revolución, mientras que Mallory es un fugitivo que ha acabado en una revolución distinta a la suya. Ninguno de los dos me resultaron particularmente simpáticos (particularmente Miranda), pero a medida que la película nos deja conocer a los personajes más, conseguí entenderles, sin que realmente se rediman. Mientras que se puede adivinar lo que motiva a Miranda, el personaje de James Coburn es un héroe romántico, ambiguo y oscuro; parece que ya no tiene nada que perder, y se apunta a luchar en la revolución de otros, porque la suya no le salió muy bien. (Y nadie le ha sacado partido a la cara de Coburn mejor que Leone.)

                                Lo más fascinante de ¡Agáchate, Maldito! es su interpretación de lo que es una revolución.
                                La revolución, la revolución. Yo sé muy bien cómo empieza. Llega un tío que sabe leer libros, y va donde están los que no saben leer libros, que son los pobres, y les dice: "¡Ha llegado el momento de cambiar todo, aquí hay que haber un cambio!." Y los pobres van y hacen el cambio. Luego, los más vivos de los que leen libros se sientan alrededor de una mesa, y hablan y comen, hablan, hablan y comen, y mientras ¿qué fue de los pobres diablos? Todos muertos. 

                                Pero la película nos cuenta la historia paralela a lo que describe Miranda: los intelectuales (como Mallory o el doctor Viega) ciertamente la organizan y facilitan , pero la revolución en realidad no es una lucha de ideales, sino una serie de luchas individuales, con motivaciones personales. Miranda es un héroe por accidente, sus "hazañas" son actos egoístas que da la casualidad que benefician a la revolución de Emiliano Zapata. La revolución también es una serie de desigualdades: en los enfrentamientos no vemos ninguna batalla, sino un bando masacrando al otro, que apenas tiene oportunidad para la defensa.

                                También tenemos en esta película un Leone que experimenta con la cámara incluso más de lo habitual, con zooms setenteros, y cámara lenta en unos flashback oníricos; Enno Morricone cumple con creces con una banda sonora evocadora que parece revelar lo que piensan los personajes. Las explosiones en la película, que sirven para demostrar la habilida de Mallory como dinamitero, son espectaculares aún hoy (ya las querría el lelo de Michael Bay para sí). Y el México de Leone, como en otras ocasiones, se parece muy sospechosamente al desierto de Almería y a la sierra de Burgos.

                                viernes, 18 de marzo de 2011

                                Nunca me abandones: Dramón británico del siglo XXI

                                La principal razón por la que fui a ver Nunca Me Abandones (Never Let Me Go, 2010) es por la combinación de Kazuo Ishiguro, autor de la novela original y de Lo que Queda del Día (The Remains of the Day, 1993), y el guión adaptado de Alex Garland, que además de haber escrito la novela en la que se basó La Playa (The Beach, 2000), ha sido el guionista más interesante con el que ha trabajado Danny Boyle en la pasada década (a saber: 28 Días Después (28 Days Later, 2002), y la infravalorada Sunshine: Alerta Solar (Sunshine, 2007)). El trailer era bastante intrigante, aunque también destripa el quiz de la historia. Si os gustan las películas en plan dramón británico, como las adaptaciones de E.M. Forster que hizo James Ivory, Nunca Me Abandones es la versión moderna de aquellas. No veáis ni leáis demasiado sobre la película; id al cine y dejaos llevar.

                                En los siguientes párrafos no desvelo mucho la película, pero a lo mejor doy demasiadas pistas. Avisados quedáis.

                                Presentada como un drama intimista, de período incierto, realmente una distopia de una realidad alternativa, aunque no resulta evidente. Nada revela la dirección artística, ni en el vestuario, ni en el lenguaje. Es la historia de un grupo de niños, cómo al crecer buscan una identidad que les ha sido negada. Un amor imposible por culpa de las circunstancias, en el que las causas quedan a medio explicar. Es desgarradora de primeras, y sinceramente perturbadora cuando piensas en el contexto semi-invisible de los eventos.

                                El reparto tiene a lo mejor de la nueva hornada de actores británicos, que se pueden comer Hollywood haciendo historias tontas, pero hacen estas peliculitas estupendas en su país: Carey Mulligan, Andrew Garfield, y Keira Knightley. La resignación y la mesura con la que viven su tragedia vital, sin estridencias, es una de los logros de la película; su sumisión resulta inquietante a posteriori.

                                La mayor pega que le puedo poner a la película es que al final queda algo fría, y le echo la culpa a la dirección y un poco a la fotografía. Visualmente parece un catálogo de moda de los 90 (¿Blueberry? ¿Cómo rábanos se llamaba la marca aquella?), con estilo pero diciendo muy poco. Se echa de menos un poco más del toque Merchant-Ivory, tratando los espacios con detalle y dando un poco de amor y magia a los paisajes. Le falta pulso, le falta engañar un poco más al espectador: hacernos creer que es una película de época, que se revela como distopia de ciencia ficción. Never Let Me Go tenía todos los ingredientes para convertirse en una de mis películas favoritas (¡dramón a lo British y ciencia ficción!), pero se quedaa medio gas. O quizás necesite verla otra vez, y dejar que la película repose un poco más.

                                No he leído la novela, pero como siempre dicen que es mejor. Ishiguro no me impresionó mucho con Lo que Queda del Día, pero pondré esta en la lista.

                                domingo, 27 de febrero de 2011

                                La ceremonia de los Oscar 2011

                                Estoy siguiendo la ceremonia de los Oscar desde una minúscula habitación de hotel en el centro de San Francisco. Con el riesgo de que esta sea una entrada un poco desbaratada, aquí iré escribiendo mis impresiones mientras veo la ceremonia. Los premios de mi quiniela que acierte los iré poniendo en azul, para hacer la cuenta. 

                                James Franco y Anne Hathaway son una pareja extraña para presentar los Oscar, pero parecen tener mas chispa que Steve Martin y Alec Baldwin el año pasado. Anne Hathaway es muy pizpireta, y James Franco parece un poco fumado, pero de momento los dos tienen cierta gracia. 

                                Tom Hanks otorga dos oscars--espero que sea una indicación de que la ceremonia va a ser ágil y rapidita.

                                Kirk Douglas con todos sus años eclipsa a todo el mundo, y como es realeza de Hollywood, se puede permitir abrir el sobre y tener a la sala en vilo mientras cuenta sus batallitas antes de anunciar la ganadora de mejor actriz secundaria. La ganadora, Melissa Leo, suelta un "fucking" calculado para llamar la atención, en medio de un discurso que la presenta como una mujer ambiciosa pero fuera de lugar en esta ceremonia.

                                Aaron Sorkin recoge su cantado premio al guión adaptado por La Red Social, haciendo un homenaje al guionista de Network, Paddy Chayefsky (una película que está más vigente que nunca, a pesar de tener 35 años).

                                ¡Qué alegría ver a Christian Bale subir al escenario! (y qué preparado se tenía el discurso).

                                Por lo visto, la historia de las bandas sonoras cinematográficas se resumen en John Williams, Maurice Jarre, y  Elmer Bernstein por una partitura que era originalmente para un musical teatral. (Y me encanta que haya ganado una de mis partituras favoritas y más originales del año.)

                                Colleen Atwood recibe su tercer oscar por diseño de vestuario, y se dedica a leer malamente su discurso. Se supone que ya tenía experiencia.

                                La canción de Randy Newman para Toy Story 3 suena exactamente igual que sus otras canciones nominadas. Este hombre no compone, tira de fotocopiadora. La canción de Tangled también suena a típica baladita de Disney, porque Alan Menken también lleva muchos años repitiendo fórmula. La canción de la Paltrow es típica baladita de oscar. La rara es la canción de 127 horas, que es bien bonita. (¿Se nota cuál es mi favorita?). Y se lleva el oscar Randy Newman por más de lo mismo. Hace años que esta categoría es una broma. 4 canciones nominadas, y sobran 3...

                                Hillary Swank presenta a Katherine Bigelow (presentan a la presentadora de la presentadora del premio...). Y gana Tom Hooper, que ya me lo temía porque se había llevado el premio del sindicato de directores.

                                Como el año pasado, y para hacer la ceremonia más ligera, los oscar honoríficos los resumen y luego invitan a los premiados a que paseen el premio.

                                Odio, odio, odio como preparan a los nominados a mejor actor y actriz (y encima ahora lo han copiado en los Goya), aunque este año no hagan lo de tener a un actor para cada nominado. Es cursi, memo y vergonzoso. Sandra Bullock consigue hacerlo un poquito más ameno que de costumbre, y tiene su gracia, pero sigue siendo bastante incómodo de ver.

                                Olé tito Spielberg, y su lista de películas que han perdido el oscar de Mejor película (entre ellas, Toro Salvaje y Ciudadano Kane). Otra de las tonterías modernas de la academia. ¿Para qué tantas películas nominadas a la categoría mayor?

                                (Por cierto, han destripado esta noche tanto El Discurso del Rey como Valor de Ley. Manera de animar a la gente a ir al cine...)

                                La ceremonia ha sido un tanto sosa, el sentido del humor de James Franco parecía fuera de lugar, y los premios en su mayoría predecibles (he acertado 13 este año....). ¿Y a qué viene cerrar con un coro de niños?  Vaya memez...

                                Otro día hablo de por qué El Discurso del Rey me recuerda a Carros de Fuego.



                                Mejor Película
                                The King's Speech 

                                Actriz Principal
                                Natalie Portman, por Cisne Negro 

                                Actor Principal
                                Colin Firth, por El Discurso del Rey 

                                Actriz Secundaria
                                Melissa Leo, por The Fighter 

                                Actor Secundario
                                Christian Bale, por The Fighter 

                                Dirección
                                Tom Hooper por  El Discurso del Rey 

                                Guión Original
                                El Discurso del Rey 

                                Guión Adaptado
                                La Red Social, de Aaron Sorkin

                                Película de Habla No Inglesa
                                En un Mundo Mejor (Dinamarca)

                                Película de Animación
                                Toy Story 3 

                                Fotografía
                                Origen

                                Montaje
                                The Social Network

                                Dirección Artística
                                Alicia en el País de las Maravillas 

                                Vestuario
                                Alicia en el País de las Maravillas

                                Banda Sonora
                                La Red Social, de Trent Reznor y Atticus Ross 

                                Canción
                                We Belong Together, Toy Story 3.

                                Sonido
                                Origen

                                Montaje de Sonido
                                Origen

                                Efectos Especiales
                                Origen

                                Maquillaje
                                El Hombre Lobo 

                                Documental (Largometraje)
                                Inside Job

                                Documental Corto 
                                Strangers No More

                                Corto de Ficción
                                God of Love

                                Corto de Animación
                                The Lost Thing